Dentro de la vida cristiana, la intimidada no se entiende únicamente como un aspecto físico, sino también como una dimensión profundamente espiritual, emocional y moral. Para muchas personas de fe, las relaciones íntimas están guiadas por principios basados en el respeto, el amor y la coherencia con sus creencias. Por eso, existen ciertas conductas que, desde esta perspectiva, se consideran inapropiadas o alejadas de los valores cristianos.
espalda derecha, como cuando cosía dieciséis horas seguidas para pagar un semestre de universidad.
Y entonces pasó algo que no esperaba.
A mitad de la cena, mientras el padre de Camila hacía un brindis pomposo sobre «la unión de las familias», Andrés dejó su copa sobre la mesa con un golpe seco. Se puso de pie despacio, tomó su servilleta, la dobló con cuidado y la dejó sobre el plato. Todos lo miraron. Camila le tironeó del saco, susurrando algo que no alcancé a oír.