Dormir totalmente encogido, con las rodillas pegadas al pecho, es una de las posturas más protectoras que existen. Refleja una necesidad de seguridad y confort emocional.
Las personas que eligen esta posición pueden aparentar ser duras o difíciles de tratar al comienzo, pero en realidad esconden un corazón bondadoso y sensible. Les cuesta abrirse y confiar en gente nueva, pero cuando lo hacen, se convierten en amigos extremadamente leales y comprometidos.
3. De costado abrazando una almohada
Esta postura, en la que la persona duerme de lado sosteniendo una almohada entre los brazos, es característica de individuos altamente emotivos que le dan un enorme valor a los vínculos humanos: familia, amistades y pareja.
Suelen confiar rápidamente en los demás, a veces incluso más de lo prudente. Aman la calma, la armonía y detestan los conflictos o los problemas innecesarios. Son personas que buscan la paz por sobre todas las cosas.
4. Posición fetal ligera o de costado flexionada
A diferencia de la posición fetal completa, esta versión es más relajada: la persona duerme de lado con las piernas apenas flexionadas. Es una postura asociada a individuos equilibrados, tranquilos y racionales.
Quienes duermen así saben manejar sus asuntos sin estrés y muestran una notable capacidad de adaptación frente a los cambios y las dificultades de la vida. Antes de tomar decisiones importantes, prefieren analizar la situación con cuidado y no dejarse llevar por impulsos.
5. La postura de la añoranza: de lado con una pierna levantada
Dormir de costado con una pierna elevada o cruzada es una posición que refleja una personalidad atractiva, misteriosa y carismática. Estas personas aman la aventura, las novedades y detestan las rutinas monótonas.
Pueden mostrar cierta indecisión al momento de dar pasos importantes, pero una vez que se comprometen con un objetivo, hacen todo lo necesario para alcanzarlo. Su magnetismo natural las convierte en personas difíciles de ignorar.