¿Suavidad o intensidad?
¿Rápido o lento?
¿Elegante o rústico?
La carne correcta responde a esa pregunta.
El secreto de los que siempre aciertan
Los que realmente disfrutan la carne no eligen al azar.
Conocen el corte.
Respetan su naturaleza.
Y lo cocinan como merece.
No es magia.
Es conocimiento.
Reflexión final
La próxima vez que veas una vitrina llena de cortes, recuerda esto:
no estás eligiendo solo carne…
estás eligiendo una experiencia.
Y cuando conoces tu corte, nunca vuelves a equivocarte.