El año pasado, pude comparar mi granja avícola con otras granjas industriales. La diferencia era claramente visible: nuestras yemas no solo eran de color naranja oscuro, sino también más llenas y gruesas. Incluso las cáscaras eran más resistentes y difíciles de romper. ¿Pero cuál es el secreto de las yemas de huevo anaranjadas? Además de ser un color muy atractivo, las yemas de huevo anaranjadas son el resultado de una dieta equilibrada y muy nutritiva. Varios factores contribuyen a esta coloración: las xantofilas, los ácidos grasos omega-3 y la carne. Las xantofilas son un tipo de carotenoide. Los carotenoides son pigmentos vegetales naturales que se encuentran en muchas frutas y verduras. El betacaroteno, uno de los carotenoides más conocidos, generalmente se considera responsable del color naranja que la gente suele asociar con las zanahorias. Pero, en realidad, es el betacaroteno el que le da a las yemas de huevo su valor nutricional, no su color. Los carotenoides que oscurecen las yemas son las xantofilas, que se absorben más fácilmente por las yemas. (La luteína es una de estas xantofilas, y cuanto más presente esté, más anaranjada será la yema). Las xantofilas se encuentran en vegetales de color verde oscuro como la espinaca, la col rizada y el repollo, así como en el calabacín, el brócoli y las coles de Bruselas. Los ácidos grasos omega-3 están altamente concentrados en la linaza y las algas, dos ingredientes importantes en la dieta de mis gallinas.