Nuestra piel alberga miles de pequeñas bacterias que requieren una atención cuidadosa: el “microbioma cutáneo”. Sin embargo, estas bacterias microscópicas a veces pueden causar problemas, especialmente cuando tomamos el sol. Si notas pequeñas manchas blancas o rojizas después de tomar el sol, podría tratarse de una afección llamada tiña versicolor o pitiriasis versicolor.
Según la Dra. Lee, las levaduras que viven en nuestra piel prosperan en ambientes cálidos y húmedos. ¡Esto lo convierte en un auténtico patio de recreo para ellas en el verano! Algunas de estas levaduras pueden proliferar y manifestarse como pequeñas manchas en la piel. Aunque son asintomáticas e inofensivas, pueden impedir que la piel se broncee en ciertas áreas.
Es fácil de tratar; a veces una simple crema es todo lo que se necesita. Según la dermatóloga, se deben buscar productos que contengan clotrimazol o miconazol. En casos más extremos, la experta recomienda consultar a un dermatólogo, quien puede prescribir tratamientos más intensivos. Si eres propenso a esta afección, no dudes en preparar tu piel antes del próximo verano utilizando limpiadores antifúngicos, aconseja la dermatóloga.