¿Por qué las intersecciones en T generan tanta confusión?

Una intersección en T no parece complicada: una vía principal, una vía que termina y tres conductores que deben coordinarse. Sin embargo, cuando no hay semáforos ni señales, la lógica de las prioridades puede volverse menos intuitiva.
Los reflejos que adquirimos al volante —prioridad a la derecha, ceder el paso al girar a la izquierda, respetar la vía principal— pueden entrar en conflicto y provocar dudas.
La buena noticia es que, una vez entendida la regla básica, todo se vuelve claro.