Uno de los aspectos más curiosos es que nuestro entorno está cambiando constantemente, aunque no lo percibamos
La humedad, el calor, el polvo y el uso diario alteran la apariencia de muchos materiales. Algo pequeño y común puede deformarse, endurecerse o cubrirse de suciedad hasta parecer completamente distinto.
Es una especie de “transformación silenciosa” del hogar. Nada parece moverse, pero todo evoluciona lentamente con el tiempo.