Los hoyuelos de Venus se forman debido a una unión particular entre la piel y el hueso de la pelvis, más exactamente en un punto anatómico llamado espina ilíaca posterosuperior. En resumen, la genética decide si los tendrás o no.
Si uno de tus padres los tiene, es muy probable que tú también.
Son más visibles en personas con una figura delgada o tonificada, ya que la piel no está “oculta” por la grasa corporal. Pero seamos claros: no se pueden “crear” estos hoyuelos si no los tienes de forma natural, sin importar cuántas sentadillas o ejercicios de abdomen hagas.
💪 Apolo tampoco se queda atrás: los hombres también tienen hoyuelos
Así es: estos pequeños huecos no son exclusivos de las mujeres.
En los hombres, a veces se les llama “hoyuelos de Apolo”, una referencia halagadora al dios de la belleza y la fuerza física… nada menos.
Al igual que en las mujeres, estos hoyuelos masculinos son vistos como un signo de armonía corporal y vitalidad.
En ciertos entornos deportivos o en las redes sociales, incluso se asocian con un estilo de vida saludable.
Pero una vez más: no vale la pena obsesionarse con ellos, no son un estándar de belleza ni una condición para sentirse bien con uno mismo.
🏋️♀️ ¿Se pueden hacer aparecer con ejercicio?
Es una pregunta común, y la respuesta es simple: no.