CREMA DE AJO CASERA Y CREMOSA
Pelá los ajos y cortalos en trocitos. Si querés un sabor más suave, podés blanquearlos un par de minutos en agua caliente.
En un vaso de mixer (o licuadora), poné la leche, los ajos, el jugo de limón y una pizca de sal.
Empezá a licuar o mixear, y de a poco andá agregando el aceite en forma de hilo fino.
En pocos segundos, vas a ver cómo se emulsiona y se transforma en una crema espesa y suave.
Probá de sal y ajustá si hace falta. Si te gusta, podés sumar un poquito de perejil picado y ají molido como decoración final. ¡Queda vistosa y riquísima!
Consejito: guardala en un frasquito limpio en la heladera. Dura unos 5 días. Siempre que esté bien tapada y refrigerada.