Húmedo, rico y con un dorado exquisito, este clásico bizcocho de vainilla con glaseado es un postre atemporal que nunca pasa de moda. Horneado a la perfección en un molde Bundt, tiene una miga fina y una textura mantecosa que combina a la perfección con tu bebida caliente favorita. Cubierto con un dulce glaseado de vainilla y una ligera capa de azúcar glas, es elegante para ocasiones especiales y sencillo para disfrutar a diario. Este pastel es sinónimo de comodidad, nostalgia y un sabor irresistible en cada rebanada.
Ingredientes:
Para el pastel:
1 taza (2 barras) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
2½ tazas de azúcar granulada
5 huevos grandes, a temperatura ambiente
3 tazas de harina para todo uso
1 cucharadita de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
1 taza de leche entera, a temperatura ambiente
1 cucharada de extracto puro de vainilla
Para el glaseado de vainilla:
1 taza de azúcar en polvo
2–3 cucharadas de leche o crema espesa
½ cucharadita de extracto de vainilla
Instrucciones:
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