Despertarte con la boca muy seca o con una sed inusual puede estar relacionado con la pérdida de líquidos por la micción frecuente.
3. Sudoración nocturna
En personas con diabetes (especialmente si usan medicamentos o insulina), la sudoración nocturna puede ser señal de hipoglucemia (azúcar baja en sangre).
4. Despertares frecuentes o sueño interrumpido
Los cambios en el nivel de glucosa pueden provocar inquietud, palpitaciones o malestar que alteran el sueño.
5. Calambres o dolor en las piernas
La diabetes puede afectar los nervios (neuropatía diabética), causando hormigueo, ardor o dolor que suele intensificarse por la noche.